El laberinto de la soledad

Miro el techo, saco la cabeza por la ventana, camino estas calles ajenas y veo las sonrisas, los ceños fruncidos de otro par de zapatos que serpentean entre el tráfico. ¿Qué hacer? Tengo dificultades para encontrar el norte de esta empresa que no termina de empezar. Hay en Memoria Visible el rastro fidedigno de una época desordenada y tortuosa; del fracaso de un empeño que se resiste a su destino de humus. Esta es la fruta que se pudre bajo las hojas, el olor a vinagre que le encanta a los perros.

Estoy en Medellin, tengo la impresión de que podría estar en cualquier parte.

Estoy en medio de un enjambre de posibilidades y nada ocurre, por que me he convertido en planta.

0 0 5975 28 junio, 2016 Articulos junio 28, 2016

About the author

Comunicador Social y Periodista de la Universidad del Valle, Colombia.

View all articles by Vinci Andrés Belalcázar Yabur

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *