VIVIENDO FRENTE A LAS FUMAROLAS

VIVIENDO FRENTE A LAS FUMAROLAS

Fotografía por Sirce Giraldo//Dale clic a la foto para ampliarla.

Reportaje por Jaime Corrales

Una tarde de enero de 2008, Jennifer regresaba del colegio por las empinadas calles del barrio Puerto Isaacs. Se detuvo un segundo a descansar y dio la vuelta para ver el paisaje, ese “jardín que brotó de la naturaleza”, que irónicamente, tiene para ella el mismo valor de un espejismo. En su comunidad las pandillas han trazado una línea imaginaria en la calle 13 que no puede ser cruzada por los jóvenes de uno a otro lado.

Después de hacer las tareas fue a las reuniones del programa municipal ‘Pioneros de Derechos Humanos’, al que pertenecía desde hace 2 meses y cuyo objetivo era buscar la reconciliación entre los jóvenes en alto riesgo de la comuna 1 de Yumbo.

Ahí se dedican a crear soluciones para los problemas que enfrentan los jóvenes de su comunidad: inseguridad, drogadicción, pandillaje, rumbas ilegales, venganzas personales y asesinatos.

Esa noche a las nueve de la noche mataron a Jennifer. Según las primeras versiones, el crimen se produjo cuando cruzó la línea con que los asesinos habían marcado la frontera entre los barrios San Jorge y Puerto Isaacs. La mataron en calle caliente.

Jennifer tenia apenas 15 años. La noticia de su muerte se regó como pólvora en los medios locales. Su importancia estaba marcada por dos años de labor comunitaria constante que la había hecho conocida de todos. La noticia interesó incluso a los canales privados que dejaron atónitos a los habitantes del deprimido sector con sus reflectores, sus cámaras, sus antenas satelitales, sus unidades móviles, toda esa tecnología sobre el destapado de sus calles, sobre el barro y la sangre.

Cruzando la línea de la muerte

El personero municipal Oscar Fuentes atribuyó el homicidio a “conflictos entre pandillas del barrio Puerto Isaacs”, y denunció que otras 5 jovencitas del programa Pioneros estaban amenazadas, finalmente las pandillas ganaron, el programa fue cancelado. Desde la seguridad de su oficina el alcalde municipal Ferney Lozano anunció para las cámaras de televisión una meticulosa investigación y una pronta intervención en los barrios.

La calle 13, la “Calle Caliente”, esta entre el barrio Juan Pablo y Puerto Isaacs. Esa calle es la línea que divide los territorios de dos bandos enemigos. Hasta ahí pueden llegar los miembros de cada pandilla, y cruzar al territorio del otro bando equivale a firmar una sentencia de muerte. Calle caliente es el sector de ubicación de la temida pandilla de La 13, del barrio Puerto Isaacs. Un habitante del barrio nos dio su versión: “El peligro de las pandillas es real, así algunos quieran negarlo. Abordan a los niños desde los 10 años, los inducen a usar drogas. Este barrio ahora parece el lejano oeste, a toda hora es bala, peleas entre los mismos pelados”.

La pandillas de la 13 tiene más de 30 integrantes, niños, jóvenes y adultos, más que todo de la parte media y alta de la loma. Quien pertenezca a esa pandilla, no puede entrar en contacto con gente del Juan Pablo. “Si una niña se ennovió con un pelado de Juan Pablo, no la pueden ver vinculada con los de acá del Puerto; porque lo amenazan y ahí es donde se vienen a matarlos”.

Los vecinos conocían el asesino de Jennifer, a diario recorría las calles, pero el miedo les impedía denunciar; un vecino comenta: “él andaba bien fresco por las calles. Cuando se llamó a la policía, él amenazó a la familia de la niña y a sus hermanas. Su familia estuvo custodiada por la policía mientras duró la noticia. Pero después que se fueron, los volvieron a amenazar, les mandaban notas y hasta atacaron la casa a piedra. La mamá de Jennifer le pidió ayuda a la comunidad y al alcalde. Y lasautoridades dicen que no saben que hacer”.

y2

Meses después del asesinato de Jennifer, en entrevista con secretario general de la alcaldía Jesús Antonio Copete, aseguró que ya se habían esclarecido los hechos y que las fronteras que habían trazado las pandillas no existían, “Aquí no hay pandillas por territorio, sino pandillas —si se les puede llamar así—, por uso de ‘territorio de olla’. Los que pueden comprar en una olla, no pueden comprar en otra. Yo mismo he subido a esos sectores (con una escolta numerosa, eso si) y la frontera no existe, lo que existe es una guerra de ollas. Supimos quienes fueron los autores del crimen, dos jóvenes de 14 y 15 años de edad; le hicimos un seguimiento por varios meses, la familia de Jennifer no denunció por temor. Los jóvenes fueron capturados hace cerca de tres meses, en el barrio El Lido de Cali. Se tomaron sus declaraciones y fueron trasladados a la correccional Valle del Lilí. Pero dos días después se escaparon y en este momento están prófugos. La pregunta es, ¿Qué nos ganamos con capturarlos, si en el Valle del Lilí no hay colaboración?”.

Salvo este suceso, casi nadie sabe qué pasa realmente en los barrios de ladera, ningún forastero se atreve a entrar ahí, se trata de calles empinadas que en tiempos de invierno peligran con los deslizamientos. Sus problemas de seguridad, las pandillas que se disputan a muerte cada centímetro de territorio y las bandas emergentes de paramilitares que ocasionalmente reclutan jóvenes de las barriadas para sus filas.

El camino a la comuna 1 empieza con un retén permanente de la policía frente al CAI del sector. El trafico es pesado y constante debido a los camiones madereros que pasan cada 15 minutos buscando la “Smurfit-Cartón”. Es una cuesta empinada que cruza transversalmente la loma. Las pocas vías pavimentadas son usadas por las rutas de colectivos. En un par de minutos empiezan las calles destapadas, las casas de madera o de bareque que se apiñan como racimos a punto de zozobrar. Se venfritanguerías y abundan las tiendas, las calles están llenas de jóvenes en las esquinas a la espera de cualquier negocio, algunos de ellos, desmovilizados del Bloque Calima de las AUC, buscando qué hacer mientras se resuelve su situación.

Ya en lo más alto se puede volver la mirada y encontrar a lo lejos ese Valle de las postales. Uno de los pasatiempos de los niños del sector es imaginar que vuelan sobre ese paisaje, sobre las 17 fábricas que se atrincheran en la zona (Smurfit, Propal, Argos, Texaco, Cartón, Cementos del Valle, Goodyear, Termo-Emcali, entre otras) y alcanzar los valles de caña hasta el río Cauca.

Pero, a decir verdad, la vista esta viciada por el humo de las troneras que no descansa; salvo Cementos Árgos, cuyas fumarolas sólo se ven prendidas en las noches, las fábricas de la zona trabajan en ‘jornada continua’, emitiendo químicos y humo tóxicos al ambiente.

Desde lo alto de las últimas casas de Panorama o Las Américas, uno puede ver el rastro de la contaminación diaria: los tejados de las casas negros de hollín; las tejas de barro, usualmente rojizas, tienen aquí una costra pegajosa que no se deja lavar.

Y también se puede sentir el smog, ese humo blanquecino que en ocasiones trae un olor penetrante y que irrita la vista. Humo arrastrado por el viento sobre las casas y las calles de la zona.

Duverney Reyes, un albañil de 34 años vecino de Las Américas se queja de esta situación: “El humo podría irse para el valle, pero el problema es que el viento siempre lo trae de nuevo aquí”.

Varios de sus familiares han tenido enfermedades respiratorias, su sobrina tiene una enfermedad crónica que la hace toser con frecuencia, pero cosas como estas se diagnostican fácilmente como gripa o un virus, dejando a un lado el problema.

Esta es la otra frontera, la otra linea de muerte, que separa los barrios de ladera de las empresas: la vía de acceso a Yumbo.

A sólo 14 kilómetros de Cali, Yumbo fue planificado desde hace medio siglo como la zona industrial del Valle, estrechamente ligada a Cali. Entonces nadie pensó que este sería el hogar de al menos 96.000 personas (según el último censo), repartidas en las 17 mil hectáreas, de las cuales 11.540 son montañosas.

Si se llega a Yumbo de noche, las luces de las casas y los postes muestran toda su magnitud, envolviendo las montañas hasta los pliegues de la cordillera. A los últimos ranchos, o a las partes más altas, sólo se puede llegar con vecinos de la zona, por angostos caminos de tierra y sorteando intrincados laberintos de casas.

«Esta zona ha sido toda invadida» cuenta Efrén, un vecino de la zona «como será que había unos tanques en lo alto de la loma que surtían de agua todo esto. Pero eso también lo invadieron, hicieron una casa encima del propio tanque, ni eso se salvó».

Contaminación política

En la loma aledaña, en Puerto Isaacs, pueden vivir unas 6000 personas mal contadas, un grueso botín para los políticos, quienes en época electoral, solían subir a comprar los votos hasta por 15 mil pesos. Esta práctica era tan común que la gente estaba acostumbrada y nadie parecía escandalizarse. Por eso el reciente alcalde electo basó su campaña en la frase “Por la Dignidad de Yumbo” y aseguró no haber comprado ni un solo sufragio.

Sin embargo, en las pasadas elecciones, Yumbo presentó el más alarmante caso de trasteo de votantes en Colombia. Según las proyecciones del Dane a 2007, en Yumbo había 62.655 personas aptas para votar, pero en la Registraduría aparecieron 78.177 inscritos para las elecciones. Ante las denuncias muchas cédulas fueron anuladas. Pero las irregularidades continuaron.

En Yumbo se pretendió “poner a votar a los muertos”, las autoridades comprobaron que gran parte de los inscritos no residían en las direcciones suministradas, o no existían, según informó el procurador provincial de Cali, Guillermo Lozano Palacio.

Jonathan, un joven yumbeño de 22 años, confiesa que ya ha vendido su voto: «Eso es normal, además, esos hijueputas nunca le dan nada a uno, por eso en elecciones todo el mundo aprovecha».

Pese a los controles, en las entradas de los sitios de votación se repitieron las bochornosas escenas de años atrás. Gente pidiendo o recibiendo dinero; en los barrios se instalaron ollas comunitarias donde se alimentan a los fieles electores, a la par que se les ofrecía prebendas.

(ubicar foto aquí)

Carlos Alberto Bejarano, ex alcalde de Yumbo.

En la pasada contienda para alcalde, un hombre fue sorprendido con 800 cédulas en su poder, la policía lo detuvo y horas después fue liberado, las cédulas no aparecieron y la oposición denunció que el liberado pertenecía al grupo del alcalde electo. Finalmente el candidato opositor perdió las elecciones (por mucho más que 800 votos) y debió irse de la ciudad ante amenazas, cuenta Claudia, una joven ayudante de su campaña.

En diciembre de 2006 el presidente de la República, en su faceta de presidente-Fiscal, hizo una grave denuncia a los medios:

«He recibido la queja de que hay un individuo que ejerce la política, a quien conocen con el alias de ‘Pucho’, que es el jefe criminal con bandas del narcotráfico en Yumbo. Le ruego al General Padilla, a mi General Arango, tramitarla hoy ante la Fiscalía General de la Nación.»

Cuando el Presidente dijo esto el pueblo se conmocionó. El diario El País de Cali del 2 de diciembre de 2006 retomó la noticia un anónimo de la fiscalía: “Para nadie es un secreto que así es llamado desde niño Carlos Alberto Bejarano, el anterior alcalde del municipio. Al parecer, las palabras del Presidente tienen relación con un anónimo que también llegó a la Fiscalía seccional, en el que señalan que Bejarano tiene nexos con un hombre apodado como ‘Mango’, el cual es mencionado en diferentes informes de inteligencia de las autoridades como narcotraficante.”

A sólo unas semanas de las elecciones de alcalde, alias “Mango” fue capturado en Estados Unidos, extrañamente el precio del voto bajó en los barrios. La gente perdió el poder adquisitivo de su cédula y muchos parecieron desilusionados. Finalmente la oposición le ganó a la histórica coalición política liderada por los sucesores de ‘Pucho’.

Pero en los barrios de ladera de la comuna 1, los problemas nunca se resolvieron con los 10 mil pesos del voto. Además de la contaminación, el problema del agua potable fue siempre una constante; Las empresas públicas de Yumbo ESPY hicieron recientemente un acuerdo para comprarle agua a Emcali, pues aunque parezca increíble, el municipio más rico de Colombia tiene aún problemas de saneamiento básico.

Como si fuera poco, en esta comuna no hay parques ni zonas verdes. Por las empinadas cuadras sólo se puede poner un balón en tierra y echarlo a rodar loma abajo. Por eso es común ver niños o jóvenes jugando fútbol en las carreteras principales, incluso en la autopista Panamericana.

Precisamente por ello, el gobierno local compró un lote frente a las lomas, donde planea construir un polideportivo ‘multipropósito’ que también contará con escuela y una sede del SENA. La administración prometió iniciar su construcción en el 2009.

Industrialización e invasión

Toda la problemática de la comuna 1 hace que quien pasa por Yumbo camino al centro del país, se repita la misma pregunta: ¿cómo creció tanto un asentamiento subnormal en una zona tan peligrosa y contaminada?

Para responderlo, habría que mirar la historia de Colombia, desde el desplazamiento originado por el asesinato de Gaitán. La Violencia golpeó mayoritariamente a los pequeños y medianos campesinos que se debieron emigrar a las capitales o a los polos industriales. Desde entonces, las sucesivas oleadas migratorias hicieron que en Yumbo el 61.9% de la población haya nacido en otros municipios. Según el censo de 2005, el 10,1% de los residentes actuales no estaban aquí hace 5 años; Tras las fallidas reforma agrarias desde los tiempos del frente nacional, muchos desplazados y colonos del norte del Valle, de Cauca y del pacífico, arribaron al puerto industrial en busca de las consabidas oportunidades.

Paralelamente, los ingenios cañeros crecían al amparo estatal del latifundio y el desplazamiento de los pequeños propietarios, robándole hectáreas a las amplias llanuras vallecaucanas, y a la par iban creciendo pequeños pueblos que habían sido antes comunidades de intercambio agrícola; Vijes, Mulaló, Amaime, Candelaria, Yumbo, nacieron como precarios cuarteles de trabajadores de los ingenios cañeros, y se fueron convirtiendo paulatinamente en puebluchos polvorientos de braseros; un par de hileras de casitas humildes llenas de corteros de caña, agricultores de cultivos de pancoger crecieron hasta conformar estos pueblos agro-industriales.

yumbomap01La historia de Yumbo desde su constitución como municipio en 1864, revela un acelerado paso a distrito industrial. En 1911 se construyó la línea férrea, y a partir de 1940 empezó el traslado industrial. En un lapso de 20 años se construyó carretera a Yumbo (1950), y se asentaron grandes empresas nacionales como Cementos del Valle, Cartón de Colombia y Eternit, proceso que sigue hasta hoy día con la construcción de grandes empresas, como Termo-Yumbo y Termo-Emcali en tiempos del apagón; más recientemente se terminaron la Cervecería del Valle y el centro de Convenciones.

A mediados de siglo, como si de una bonanza petrolera se tratara, empezaron a llegar olas migratorias de obreros de todo el país, en busca de trabajo y por supuesto, vivienda; así fue como fueron naciendo los asentamientos subnormales de la actualidad. A mediados de los ochenta, el grupo guerrillero M-19 con gran influencia en la zona, fomentó la invasión, y tras su desmovilización, también la asignación de vivienda en Yumbo; Efrén Rengifo, vecino Las Américas recuerda ese proceso:

“El barrio Panorama fue fundado por el M-19 cuando estaba Rosemberg Pavón (de alcalde). Vino gente hasta de un solo ojo, usted sabe, de Lleras, el Vergel, de Aguablanca (En Cali) y monopolizaron todo eso. Fue muy poquita la gente del aquí del barrio que quedó ahí. Fue el M-19 el que promovió la invasión de toda esa zona de allá”.

Hoy en día, pese a los problemas de contaminación, muchos de los habitantes de esta zona se sienten orgullosos de su barrio. Es el caso de Glenis Buelvas, vecina del sector desde hace 20 años, “aunque no soy de Yumbo, vivo aquí desde hace muchos años, tuve aquí mis hijas y quiero mi barrio (…) Todo esto partió de una invasión, hay lotes que tienen múltiples dueños; usted pregunta por la tierra, que es de uno u otro dueño, que la expropió el municipio por impuestos. Una casa que queda cerca de la iglesia la embargaron porque ellos nunca pagaron impuestos. Ese es otro problema de el barrio, que no se han legalizado algunas tierras”.

Con tantas zonas de expansión y terrenos planos en Yumbo y el resto del Valle, uno no puede dejar de preguntarse por qué estas personas terminaron viviendo en estas empinadas lomas, al frente de las fumarolas.

«Hay mucha gente de escasos recursos que la única forma de vida fue por aquí, la invasión. Cuando yo tenía 16 años empezaron las invasiones, empezaron a posesionarse de lotes. Los propios dueños fueron los que vendieron, los ‘cucalones’. Por aquí había una chorrera. Los que vivíamos por ahí antes iba y sacaba agua de allá y lavaba allá; ya con la invasión, usted sabe que donde hace casa el hombre se acaba todo. La chorrera se acabó, esos eran escurrideros de las lomas, eso nacía el agua ahí, ahora hay casas» cuenta Duverney.

Por su parte, Glenis Buelvas plantea otra razón:

«Vivir aquí fue una oportunidad que surgió. Pero creo que es mejor vivir aquí que en terreno plano. Toda esa zona de allá (señala un lote cercano) se inunda en invierno. Yo no sabía que por Cementos [del Valle] pasaba una quebrada. En diciembre pasado la Goodyear estuvo en Alerta amarilla por inundaciones. Usted escucha constantemente de inundaciones en todo el país, mientras que acá estamos frescos. Lo único que nos preocupa es la contaminación (risas)».

El regalo de la Industrialización

y7

Muchos se sienten felices de vivir aquí; el gobierno ha ido regularizando los barrios y trabajando en la pavimentación de las vías de acceso. Los niños tienen su estudio subsidiado o incluso gratis, entidades descentralizadas como FEDY realizan gestión social y han realizado convenios para ofrecer carreras tecnológicas a los jóvenes yumbeños.

Pese a estos esfuerzos, algunos sectores afirman que la inversión social es insuficiente comparado con los enormes recursos del presupuesto municipal. Este año, por ejemplo, el Presidente Uribe visitó Yumbo para inaugurar el pomposo edificio municipal (el CAMY) al mismo tiempo que la Cervecera del Valle. Muchos dicen que Yumbo tiene hoy en día la alcaldía más costosa y opulenta de Colombia, para un pueblo de menos de 100 mil habitantes.

Sin embargo, en planes de vivienda VIS, y mitigación de la contaminación falta mucho camino por recorrer, y son precisamente los habitantes de las laderas quienes deben seguir padeciendo las consecuencias. Diariamente, los casi 18mil habitantes de la comuna 1, deben tolerar los olores, la pesadez del ambiente, el polvillo, y respirar las más de 100 toneladas de gases que mensualmente emiten las fábricas de Yumbo. “Por aquí, cerca de PROPAL había una fábrica de cueros —cuenta Efrén—. “Ellos para procesar esos cueros parece que los quemaban y los olores eran terribles. ¡Hediondos! Le dañaba el estómago a uno y lo ponía mal; la gente se quejó y esa fábrica la tuvieron que quitar. En PROPAL tienen un lago de oxidación, yo no sé qué es lo que tienen ahí, pero a veces se siente también un olor fuerte”.

De su parte, la cementera antioqueña Argos (antes Cementos del Valle), prefiere encender sus chimeneas en las noches, para que la oscuridad y la soledad de las calles disimulen la contaminación, según cuenta Efrén Rengifo:

“Ahora vuelven con el cuento de los olores, ¡Pero qué va! Uno se crío aquí y ya se muere aquí. Por ejemplo, cuando Cementos del Valle no tenía esos filtros [señala las fumarolas de la fábrica] las tejas y las canaletas se llenaban de tierra negra, como para pavimentar, eso se adhiere a la teja como cemento, ahora ya tienen esos filtros. Sin embargo, a veces ellos sueltan ‘eso’ y se siente… De noche es cuando más sueltan ellos ‘eso’”.

Él se refiere al humo negro de la cocción del cemento. A raíz de una denuncia popular, la CVC ordenó la instalación de unos filtros en las calderas principales. Sin embargo, cuando emiten humo en horas del día, los vecinos llaman a quejarse: “Yo mismo he llamado a ‘Cementos’… les decimos que apaguen eso o ‘llamamos la prensa’ —finge tono amenazante—. Ellos reconocen el polvero tan berraco que genera, y a veces la apagan. Pero no saben que quien llama es alguien que se crió aquí y que ya se va morir aquí, y hasta ahora no me ha pasado nada (risas)”.

Pero eso puede no ser tan cierto. Estudios sobre la contaminación en Yumbo demuestran el alto grado de incidencia en la salud de los habitantes de los barrios cercanos. El Dr. Mejía de la clínica Versalles de Yumbo, se queja de la cantidad de consultas por problemas respiratorios “Y todo es por este aire tan sucio que se respira aquí, la gente mantiene con gripa, con infecciones respiratorias”.

“Gas de cloro, ¡evacuen el Barrio!”

Aún se recuerda con aprensión un evento de hace 16 años que no se pudo ocultar. Toda la zona industrial, incluyendo fábricas y viviendas tuvo que ser evacuada. La antigua Cartón de Colombia, ahora “Smurfit Kappa” sufrió un escape del peligroso Gas de Cloro. De inmediato la policía acordonó la zona y se ordenó la evacuación de los 5 barrios de la ladera. Los medios llegaron a informar y entre los humildes pobladores cundió el pánico, muchos se negaron a abandonar sus viviendas por temor a los saqueos. Incluso hasta en la cabecera urbana de Yumbo, a unos kilómetros, se sintió el escape del mortífero gas; muchos sufrieron intoxicación y problemas respiratorios, aunque por fortuna no se reportaron víctimas mortales. Glenis Buelvas cuenta su experiencia:

«Al barrio llegaron un mundo de policías. Con megáfonos decían, ‘¡hay un escape de gas de cloro, evacuen el barrio, deben desocupar las casas!’. Yo estaba en un control médico en el seguro, lejos de ahí, y me ardían los ojos. Entonces quise venirme al barrio, porque mi hija la mayor estaba en la casa, pero ya no me dejaban pasar, estaba tan preocupada. Después me volé los controles y fui y la saqué. A la gente le ardían los ojos, era horrible. Me fui para Palmira y volví al otro día, esa fue toda mi evacuación (risas)».

Por su parte, Duverney Reyes plantea otra solución: «“Nosotros olvidamos que vivimos con esta amenaza y seguimos con nuestras vidas normales. Las empresas que están alrededor deberían comprar todas estas viviendas, reubicar a la gente y quedar ellos solos aquí. O proveer a la gente de caretas por si algo».

Cada día llegan más familias a asentarse en las partes más altas de la ladera.

Atracadores de 9 años de edad

 

Con un ambiente festivo, el ex-gobernador del Valle Juan Carlos Abadía ofreció para diciembre un premio al municipio que más bajara sus homicidios; Yumbo corre en primer lugar esta insólita carrera, al bajar en un 51.8% la tasa de homicidio, cifras a septiembre de 2008. Pero el jefe de la cartera de Seguridad Paz y Convivencia Dr. Jesús Antonio Copete tiene su propia opinión:

«No sé hasta qué punto es importante decir que bajamos los homicidios, cuando tenemos otras cifras graves que están subiendo, por ejemplo, en Yumbo el abuso sexual entre menores es muy alto. Según el ICBF, del total de los abusos sexuales solamente se denunciaba el 5% de lo casos. Si nosotros llevamos casi 100 denuncias, podemos hablar de 500 o 600 niños que se encuentran en peligro. Por eso empezamos una campaña conjunta con la Secretaría de Bienestar Social, y con la Primera Dama para que la gente denuncie, la gente no denuncia por temor.»

En Yumbo se ha encontrado una triste problemática. Las madres no denuncian aduciendo que “si denuncio quién le sigue dando la comida”. Otro factor son las amenazas de los propios violadores, quienes le dicen a los niños, “si usted le dice a su mamá, la mando a matar a usted y a ella”.

Copete va más allá, “hoy nos dimos cuenta que hay una familia en la comuna 1 que tiene tres niños; de 10, 9 y 8 años que están atracando. Fuimos, hablamos con los niños y la gente del sector, resulta que los niños vienen siendo violados desde hace 3 o 4 años por un vecino. Entonces, esa es la forma que socialmente ellos desfogan su problema”.

Otro problema viene de parte de las llamadas fiestas Aflter-party’s. En Yumbo, el polo de las discotecas está en la cabecera urbana y muchos jóvenes no tienen recursos para ir hasta allá. Quizá por ellos algunas viviendas del barrio se prestan para formar rumbas sin control. En ellas, denuncian los vecinos, se ven jóvenes vendiendo y consumiendo droga.

“Se ve más que todo el famoso popper. Les echan la policía y qué hacen, dicen que ellos ya tienen el permiso. En una casa ya tienen el vicio de hacer esas rumbas, una vez se armó una pelea enorme entre los pelados ahí, hasta el punto que muchos pensamos, que hasta que no saquen un muchachito muerto de ahí, la policía no va tomar cartas en el asunto”.

José Quiñónez*, un vecino del barrio Las Américas habla también del problema de las drogas: «Hay mucho consumo. Lo que más se ve es ese ‘Tester’, ósea perica o coca. Antes los que consumían drogas lo hacían escondidos, o arriba de las lomas; ahora se los ve a la vista de todos, en las esquinas, en las calles. Ya no es solamente una cuadra que sea dañada, es en toda parte, sin importarle que haya niños ni nada. A nosotros nos ha tocado hablar con algunos y decirles “bueno, te vas de aquí a meterte esa vaina a otro lado”; y con eso hemos tenido dificultades pero hasta ahora no ha pasado nada grave.

Lo más grave es que lo de las drogas se maneja desde Yumbo [la cabecera del pueblo] hay muchos expendios de drogas, eso es lo que están inhalando ahora, se ve mucho, y eso se está expandiendo. Deberían de tratar de solucionar, bajar todas esas ollas, la policía sabe dónde están todas esas ollas, dicen que son 15 ollas identificadas en todo Yumbo, pero uno no sabe por qué no se meten a ellas”.

La otra vez se escuchó que las tiendas tenían que pagar vacuna, y decían que en las cuevas de la montaña (en la parte de arriba de la loma) se escondían los paramilitares que desde hace algunos años hacen presencia aquí. Un habitante anónimo cuenta su historia: “Hace un tiempo, en un enfrentamiento entre expendedores de drogas, la policía le cogió una granada a uno de ellos, los de la pandilla hicieron un disparo de ‘changón’ y se echaron a perder. A los días lo soltaron. Lo vi por ahí recogiendo los 600 mil pesos que le cobraba la misma pandilla por haber dejado perder la granada. Otra vez la gente se reunió y marcaron las casas donde expendían drogas. La policía hizo un operativo pero los gíbaros se echaron a perder loma arriba, y nada pasó, los expendios continuaron días después”.

En otras circunstancias, hechos como estos habría dado años de cárcel por narcotráfico o terrorismo, pero aquí no, en estos barrios parece imperar otra ley, la del silencio y el abandono.

Yumbo tiene sólo 136 policías para cien mil habitantes, por ello el alcalde denuncia el déficit de pie de fuerza, pero aún así, lucha con las uñas contra la delincuencia. Los resultados se ven. En los escasos 11 meses de administración ha cerrado 4 expendios de alucinógenos, de las cuales ya 2 están para fase de extinción del dominio. “Esto no se había logrado antes por ningún Alcalde, en 42 años no se había cerrado ni una olla, había corrupción, permisividad, nosotros llevamos 4. Aquí había ollas de 25 y 30 años de antigüedad, todo el mundo las conocía y tenían hasta nombres, como una que cerramos la semana pasada, de los ‘Astaiza’, ellos ya confesaron. Son más de quince ollas, las tenemos identificadas, con una investigación de la SIJIN, y en esta administración hemos comenzado a actuar, hemos judicializado unas 75 personas. La decisión había que tomarla, había que presionar un poquitico a la SIJIN, a la fiscalía y al CTI.” Comenta el secretario de gobierno.

La idea del alcalde es que lo que hoy era olla se convierta en Hogar de Paso para desplazados. “Si vemos fotos de gente entrando y comprando droga, y luego vemos en la misma casa entrando a los niños de la calle para darles alimentación y abrigo, esto nos va ayudar para que la gente siga denunciando estas ollas” concluye Copete.

Violencia, inseguridad, pandillas, drogas, titulación, contaminación, peligros industriales… Purruchocientasmil personas que pone la mejilla al viento y miran las 200 mil hectáreas de cañaduzales en manos privadas. Sobreviviendo cada día en estas estrechas y empinadas calles, en medio de la corrupción, la violencia y la contaminación. Muchos no saben siquiera que esas tierras que ven a diario y aveces pueblan sus sueños: más de 21.000 kms2 de valle, pertenecen a unas pocas familias.

Subir por estas empinadas calles es caminar por décadas de violencia, desplazamiento e injusticia social. Las sucesivas administraciones permitieron que estos barrios crecieran al arbitrio del abandono; frente a los miles de kilómetros cuadrados de tierras planas. Miles de colombianos se hacinan en estas lomas, al frente de las fumarolas.

Canción “Mi Valle del Cauca”. Jairo Varela. “Cielo de Tambores”.

“La superficie de Yumbo tiene en su parte plana 5.740 hectáreas y 11.540 hectáreas montañosas”. Fuente Alcaldía Municipal, Yumbo.

Estudio de Alto Riesgo para las Elecciones. Fundación Vote Bien. 10/26/2007 VOTEBIEN.COM

Palabras del presidente en la clausura del curso de altos estudios militares. Bogotá, 30 nov. Tomado de (SNE).

DANE. Boletín Yumbo. Información censada de hogares Particulares. Censo general de 2005. Director Departamento, Dr. Ernesto Rojas Morales. www.dane.gov.co

Fuente: Historia y Geografía de Yumbo. División de Sistemas. Alcaldía Municipio de Yumbo.

Fuente: Alcaldía Municipio de Yumbo.

La administración Municipal de la Dr. Alba Leticia Chávez promovió la educación primaria y secundaria gratuita en los colegios públicos de Yumbo. En algunos colegios los padres sólo pagan una cuota única de $60.000 al comienzo del año.

Fundación Empresarial para el Desarrollo de Yumbo. Tiene planes de empleo, Jóvenes en Acción, programas tecnológicos, convenios con el SENA, ECOPETROL, la alcaldía, Programa de reconvención laboral de brazeros, entre otros, ver www.fedy.org.co.

En la foto al final se aprecia una de las cientos de miles de hectáreas de cultivos de caña que rodean Yumbo, mientras al fondo se aprecia, una panorámica de los barrios de la comuna 1.

0 4 7354 18 enero, 2011 Reportajes, Textos enero 18, 2011

4 comments

  1. Santiago Blandón Escobar

    Es una excelente investigación, muy profunda, muy punzante. El tipo de denuncia que le hace falta al periodismo latinoamericano. Me temo, sin embargo, que le falta fuerza al dispositivo narrativo: un personaje que se convierta en la columna vertebral, en el rostro humano de las cifras y los testimonios. Podría tratarse de la adolescente con la que se abre la historia y luego desaparece. Si nos expusieran el resultado de la investigación a través de su historia, del drama de una familia que pierde a su hija por la guerra entre pandillas, sería más humana y más narrativa. No sé si me equivoco.

    Reply
  2. yumbeño

    esta es parte de la realidad, asi como la falta de gobernabilidad, aqui nos encontramos con lideres sin preparacion, ni estabilidad economica que se dejan seducir por los millones en presupuesto municipal… cambian su osicion social (los que la tuvieron) por una tajada de lo que se les platee, por los gobernantes fuertes (coalicion), vergonsozamente tenesmo los gobernantes mas antiguos en la historia, suramericana, recibimos una suma de dinero o algo a cambio del voto y lo peor elegimos a aquel que dio y ofrece por el voto.. jugemos a lo mismo voten por el candidato capacitado, con solvencia economica y con el perfil para representar a un municipio rico como el nuestro, donde se tendra que debatir con grandes empresarios de multinacionales y grandes empresas, en mediocre si recursos economicos, ni educacion, siempre le dara prioridad a mejorar su condicion politica, hoy lo vemos a pie mañana lo veremos con 300 millones en carro y con toda una inmobiliaria en su grupo familiar.. no es justo tenemos un gran atraso social frente a municipios que tienen menos presupuesto.. queramonos yumeños

    Reply
  3. fundacion

    esta es parte de la realidad yumbeña… no demos espacios, ni le brindemos el apoyo a los que nos roban.. miren a su alrededor.. miren como esta nuestro municipio, miren su avance social, en infraestructura, en lo vial, en el deporte, en la salud, juventudes, discapacitados, adultos, madres, educación, seguridad, media ambiente, campo y agricultura, lo rural, lo ecológico, lo turístico, lo industrial, tenemos un municipio rico .. Valoremos lo que tenemos.. elijamos bien!!!… nos están atracando y lo estamos permitiendo… ya no tenemos cara para mirar a Cartago Valle (recuerdan “Grande y malo como Cartago”), visítenlo y lo verán y ese es un municipio pobre frente al nuestro… las comparaciones son odiosas pero en este caso necesarias… la falta de gobernabilidad (alcaldes, concejales y demás con falta de sentido de pertenencia la cual radica en el interés y bienestar general sobre el interés y bienestar personal, simplemente eso) nuestro municipio es capital industrial, por ende, nuestros gobernantes y demás autoridades deben enfrentarse a grandes industriales, empresarios y entre otros, que cuentan con preparación profesional en sus campos, nuestros gobernantes deben ser profesionales o especializados y preparados para poder equilibrar este tipo de cargas y responsabilidades, el factor económico de un gobernante, en este municipio, debe ser estable y sus relaciones bancarias, comerciales, empresariales y demás deben ser impecables, así podrá orientar su proyecto político y no desviarse por propuestas tentadoras frente al gran presupuesto municipal… La costumbre política ha convertido en parte de la democracia social, como el valor monetario del voto es aquella estrategia que impera en las elecciones, a sabiendas que este valor es representativo de la corrupción y es aquel candidato que no pone valor o la institución del voto en blanco los que debe sobresalir.

    Reply
  4. Pingback: LAS PARADOJAS DE UN INVASOR « Colombiaopina's Blog

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *